...una vez, en un lugar, situado cerca de mucho y alejado de todo, los gobernantes cedieron el poder al Poema, dejaron gobernar al Verso...































viernes, 12 de julio de 2013

ASFALTO VALHALLA




No fui lo bastante salvaje
para ver Valhalla
en el asfalto de la ciudad
y aunque fui ardoroso,
no tuve valentía
para ver una sola Valquiria
en los semáforos
de los cruces 
de las calles de mis barrios.
Mi fragilidad se unió
un día con ella misma
y se adentró por el Soho
de las razones perdidas,
se compró un disfraz de Samurai
y aquel paseo, sin miedo,
por un diciembre de aleluyas,
me sirvió de bufanda,
me pinté una lágrima
y abrí la caja de los recuerdos
de una lejana niñez.
Todavía hoy,
jugando aún con los recuerdos
de aquella caja,
me pregunto
sobre el destino de ese niño
de haber sido
lo bastante salvaje
para ver Valhalla
en el asfalto de la ciudad,
o de haber tenido
la suficiente valentía
para haber visto una,
ni que fuese sólo una,
Valquiria en los semáforos
de los cruces de las calles
de Gràcia o la Sagrada Familia.
El Fisioterapoeta, Junio 2013